Experiencia de usuario:
A nivel de usuario la experiencia que se obtiene goza de mucha más calidad, lo que se traduce en un número mayor de visitas.
Autoservicios guiados:
El gran problema de la red es la gran cantidad de contenido. Por lo tanto debemos encontrar la forma mediante la cual el usuario acceda a la información que esta buscando de la forma más rápida y agradable.
Imagen corporativa:
El hecho de disponer de la última tecnología en software hace que la imagen que ofrece la empresa (no olvidemos que Internet es un escaparate) se vea potenciada; y esto a su vez hace que los usuarios se sientan más seguros y aumente la confianza hacia nuestra empresa.
Flujos optimizados:
Ya no son necesarios varios pasos para completar el proceso de búsqueda de productos. Nada de volver atrás para descubrir que la sesión ha caducado o que la página que queremos ver no está disponible. El proceso de búsqueda es mucho más intuitivo y eficaz, lo que incrementa el número de búsquedas completadas con éxito. Por lo tanto, reducimos la frustración por una experiencia de usuario interactiva y en tiempo real.
Independencia sistemas y navegador:
Compatibilidad sistemas heterogéneos.
Aumenta el retorno de la inversión (ROI):
al mejorar la experiencia del usuario final.
Elementos multimedia:
Las aplicaciones son ricas o enriquecidas por su capacidad de integrar elementos multimedia como sonido, animación y video, además de un mayor grado de interactividad y la capacidad de crear interfaces de usuario mucho más intuitivas.
Velocidad:
Al reducir la comunicación constante con el servidor, se reduce el ancho de banda empleado y por tanto aumenta la velocidad.